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Inmigración

A la deriva niños migrantes y padres deportados de EEUU

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Con el programa “tolerancia cero”, impuesto por el gobierno del presidente Donald Trump, fueron separados miles de niños de sus padres, los cuales fueron deportados, dejando a esos infantes en el limbo. Así lo reporta un reporte del diario angelino La Opinión.

Ante ello, el juez de distrito Dana Sabraw dijo que la Administración Trump es responsable de encontrar a unos 400 padres inmigrantes deportados sin sus hijos.

El Departamento de Justicia recomendó en un documento judicial que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), que representa a los padres en una demanda colectiva por separaciones familiares, debería tomar la iniciativa en la reunificación de los padres deportados con sus hijos.

“El abogado de los demandantes debe usar sus recursos considerables y su red de bufetes de abogados, ONG, voluntarios y otros, junto con la información que los acusados han proporcionado (o proporcionarán pronto) para establecer contacto con posibles miembros de la clase en países extranjeros”, consideró el Departamento de Justicia de EE.UU.

Política genera dudas

La administración Trump, por su parte, sugirió que la ACLU trate de confirmar si los padres deportados desean volver a contactar a sus hijos o si renuncian a esa opción.

Esto echa por tierra aquellas afirmaciones de autoridades federales de que antes de deportar a los padres de familia les dieron la opción de llevarse a sus hijos.

La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kirstjen Nielsen, declaró en repetidas ocasiones que no se expulsó de los EE.UU. a ningún padre sin antes darle la opción de llevar a sus hijos con ellos.

Sin embargo, según el medio digital Político, un funcionario de la administración Trump estimó que tres cuartas partes de los padres que fueronn deportados de los Estados Unidos, no dejaron ningún documento de que hayan consentido en dejar a sus hijos en el país.

“No lo vemos en la documentación”, dijo el oficial.

Las polémicas separaciones comenzaron en mayo, en el marco de la política de “cero tolerancia” de Donald Trump, cuando los migrantes que entraban al país por la frontera sur, ilegalmente o pidiendo asilo, eran detenidos y procesados en masa.

En consecuencia, miles de niños fueron separados de sus padres o tutores y enviados a albergues en todo el país.

Esa política levantó una ola de condenas dentro y fuera de Estados Unidos, especialmente tras la difusión de un audio -presuntamente obtenido en un albergue- en el que se escucha a niños pequeños llorando y llamando a sus padres, que en su mayoría migraron para huir de la violencia de las pandillas en América Central.

El gobierno de Trump anunció el fin de esa política tras aplicarla por seis semanas, permitiendo la reunión de cientos de familias.

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