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Salud

BRUXISMO

Dr. Debbie

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Si se despierta con dolor en los músculos faciales o dolor de cabeza, puede estar experimentando bruxismo (apretar y rechinar los dientes). El bruxismo hace que los dientes se lastimen o se aflojen y literalmente llegan a pulverizarse o desmoronarse. Además de destruir el hueso que soporta el diente y causa problemas en las articulaciones, como el síndrome de la articulación temporomandibular.

 

¿Cómo puedo saber si tengo bruxismo?

Para la mayoría de las personas, el bruxismo es un hábito inconsciente. Es posible que no se dé cuenta de que lo hace hasta que alguien más le diga que oye rechinar los dientes mientras duerme. También se puede descubrir en la visita al dentista porque se desgastarán los dientes o se fracturará el esmalte.

 

El bruxismo puede presentar signos como dolor facial, de cabeza y cuello. Su dentista puede diagnosticar y determinar si la causa de este dolor es el bruxismo.

 

¿Cómo se trata el bruxismo?

El tratamiento adecuado dependerá de saber qué está causando el problema. Con preguntas precisas y un examen dental, su dentista determinará la causa potencial del bruxismo y, de acuerdo con el daño dental y la causa, puede sugerirle que use un protector dental mientras duerme, que es elaborado por su dentista con un ajuste exacto en su Boca, se coloca en sus dientes superiores y los protege para que no rechinen contra los inferiores. Aunque la protección es una excelente manera de tratar el bruxismo, no resuelve el problema.

 

Debe encontrar una manera de relajarse, ya que el estrés parece ser la causa principal del bruxismo; Cualquier cosa que reduzca efectivamente el estrés puede ayudar, como escuchar música, leer, caminar o tomar un baño. También puede aplicar una toalla húmeda y tibia sobre la cara para aliviar el dolor muscular al apretar los dientes. Los puntos altos de los dientes se pueden quitar para coincidir con la mordida. Una mordida irregular, donde los dientes no encajan, también se puede corregir con nuevas restauraciones, coronas o tratamientos de ortodoncia. Un guardia usado en la noche protegerá tus dientes, pero no resuelve el problema

Salud

Cómo aliviar el dolor de cabeza sin fármacos

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Normalmente cuando nos sobreviene el dolor de cabeza, sobre todo si es muy agudo, lo primero a lo que tendemos es a echar mano de los fármacos. No obstante, se ha comprobado que tomar analgésicos de forma sistemática contra el dolor de cabeza puede ser contraproducente.

La Ciencia ha demostrado que ciertos gestos cotidianos pueden resultar de gran ayuda para aliviar la cefalea. Te contamos algunos trucos efectivos que quizás podrán ayudarte.

SI EL FRÍO TE PROVOCA MIGRAÑA…

Seguramente habrás comprobado esa sensación de dolor de cabeza instantáneo que se siente cuando comes un helado o bebes algo muy frío con una pajita.

Es el fenómeno del «cerebro congelado», que aparece cuando algo helado toca el paladar. Suele pasar cuando hace mucho calor y tomas algo a baja temperatura demasiado rápido.

El fenómeno del «cerebro congelado» es pasajero, pero muy molesto

¿Por qué ocurre? El contraste del frío con el aire cálido del exterior hace que las venitas del paladar se contraigan y dilaten rápido, y los nervios cercanos envían esa señal de «incomodidad» al cerebro.

Cuando a este órgano le llega de golpe esa sensación, aumenta el flujo sanguíneo y aparece el dolor.

Es pasajero, pero en personas sensibles puede originar una migraña. Cuando te pase, pon en práctica cualquiera de estos dos consejos:

  • Bebe agua tibia y mantenla unos segundos en la boca.
  • Empuja la lengua hacia el techo de la boca y, a la vez, cúbrete la nariz y la boca con tus manos y respira rápido para aumentar el flujo de aire caliente al paladar.

OTRAS VECES EL FRÍO AYUDA

«Hemos comprobado que, cuando se toma algo frío, el dolor aparece por el aumento del flujo sanguíneo en la arteria cerebral anterior, y desaparece cuando esta se contrae», asegura del Dr. Serrador, de la Universidad de New Jersey (EE. UU.).

Esto explicaría por qué hay personas a las que les va bien tomar algo helado cuando ya les duele la cabeza.Están provocando el efecto del «cerebro congelado» y, al contraerse la arteria, el dolor disminuye.

Para comprobar si en tu caso el frío resulta un alivio, la próxima vez que te duela la cabeza prueba a saborear un cubito de hielo y, a continuación, bebe un poco de agua tibia.

OLORES QUE MITIGAN LOS SÍNTOMAS

Tanto si respiras sus moléculas olorosas como si los aplicas mediante un masaje, está demostrado científicamente que algunos aceites esenciales ayudan a reducir el dolor. Prueba con los de las siguientes plantas. Eso sí, asegúrate de que sean puros.

Lavanda

• Es muy útil si sufres cefaleas tensionales en épocas de ajetreo.
• Un estudio ha demostrado que inhalar lavanda 15 segundos reduce los síntomas.

Romero

• Te conviene si padeces cefaleas por insomnio, ya que mejora ambos problemas.
• Masajea unas gotas de aceite esencial de romero en la base del cráneo y detrás de las orejas.

Menta

• Puede ayudarte si te duele la cabeza antes de la regla o por tensión en las cervicales.
• Aplícalo en la frente y las sienes. Notarás una sensación de frescor calmante.

¡CAMINAR DEPRISA FUNCIONA!

Caminar a ritmo intenso tiene múltiples beneficios para tu salud integral. Y, llegados a este punto, tenemos que añadir otro: puede acabar con tus dolores de cabeza.

La profesora Alice Minghetti, del Departamento de Deporte y Salud de la Universidad de Basilea (Suiza) nos explica por qué funciona:

«Una de las causas de la migraña es un deficiente flujo sanguíneo en el cerebro, y se ha visto que el ejercicio un poco intenso mejora la circulación en este órgano. Por tanto, es una gran ayuda para prevenirla y aliviarla».

PRESIONA Y CALMA

El estrés es una de las principales causas de dolor de cabeza. El mecanismo es el siguiente: provoca tensión muscular y, con ella, los nervios también se comprimen, la circulación sanguínea empeora… y así la cefalea está servida.

Ejercer una ligera presión sobre ciertas zonas puede ser de gran alivio

Presionar ciertos puntos de la cabeza ayuda a liberar esa tensión.

Prueba con estos cuatro gestos sencillos y muy eficaces. Basta con localizar los puntos que te comentamos y ejercer una ligera presión sobre la zona durante 10 segundos:

  • Sienes. Lleva los pulgares a las sienes y presiona suavemente.
  • Nariz. Coloca tus índices a ambos lados de la nariz, justo en la zona situada encima de las aletas, y haz una ligera presión, sin que en ningún momento se tapen las fosas nasales.
  • Base del cráneo. Presiona con tus pulgares en la base del cráneo, a lado y lado de la columna.
  • Entrecejo. Coloca el dedo índice por encima del puente de la nariz, en la zona del entrecejo, y aprieta suavemente en este punto.


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Salud

Qué hacer (y qué no hacer) cuando a los niños les duele la espalda

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El sedentarismo y los nuevos hábitos de ocio de nuestros hijos podrían ser los culpables. Pantallas y dispositivos electrónicos están ganando tanto terreno en el tiempo libre de los niños que también están haciendo mella sobre sus espaldas. Más propio de los adultos, el dolor de espalda afecta a un 51% de los niños y un 69% de las niñas menores de 15 años. “Si algo puede estar influyendo en el aumento de este tipo de molestias, probablemente sea la disminución de los hábitos físicos de los niños”, afirma el Dr. Francisco Manuel Kovacs, director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE). El experto, que también pertenece a la Unidad de Espalda Kovacs del Hospital Universitario HLA-Moncloa, advierte que esta realidad también puede influir en el futuro de los pequeños, ya que “es probable que los niños que se quejan de dolor de espalda hoy, sean adultos que lo padezcan de manera crónica mañana”. Por eso, la prevención a tiempo se nos antoja imprescindible.

¿Por qué duele la espalda?

Antiguamente, se asumía que a los niños no les dolía la espalda. ¿Es que cualquier tiempo pasado fue mejor? No necesariamente. La realidad es que hasta hace poco no se hacían estudios. “Eso sí, los pequeños corrían, se subían a los árboles, se movían mucho y, en general, su estado físico era mejor”, asegura el experto. Y, además, casi no se consultaba al médico por esta causa. Hoy, el 23% de los menores acude al pediatra por molestias en la espalda.

La columna se mantiene erguida debido a la tensión de la musculatura. Kovacs lo explica con un ejemplo: “Es como el mástil de un barco (columna) que resiste gracias a fuertes cuerdas (músculos potentes) que lo mantienen en su lugar”. Nos alejamos, entonces, de la idea de que la espalda duele por un problema en las vértebras en sí mismas. “En el caso de los adultos, de cada 100 pacientes que acuden al médico por dolor de espalda, uno se debe a una enfermedad ajena a ella. De los 99 restantes, a cuatro les duele por una causa estructural (hernias o estenosis espinales). El 95% que queda tiene dolores inespecíficos, relacionados con un mal funcionamiento de la musculatura, no del hueso”, resume el investigador. Este cuadro podría ser extrapolado al mundo infantil, con el matiz de que las hernias y estenosis son casi inexistentes en los menores, por lo que “en la inmensa mayoría de los niños, el dolor de espalda se debe a un mal funcionamiento de su musculatura abdominal y paravertebral”.

Mucho tienen que decir también los fisioterapeutas. María Cruz Gómez Alcántara, del Comité Científico de la Campaña Prevención del Dolor de Espalda en Escolares y del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, indica que entre los motivos de dolor de espalda destacan los malos hábitos posturales. “No tanto que estén mal sentados, sino que lo hagan durante mucho tiempo. No estamos ‘diseñados’ para ello”, dice. Otro factor es que “hasta un 40% de los niños y niñas españoles tiene sobrepeso u obesidad, una de las tasas más altas de Europa”, señala la experta. Un tercer agravante son las mochilas que, teóricamente no deberían pesar más del 10% del peso corporal del niño, pero que en la práctica muchas superan el 20%. El Dr. Kovacs matiza que “además del peso, es el tiempo que las llevan a cuestas”.

La edad a la que estar alertas

Según los expertos, el dolor de espalda en niños menores de 8 años es excepcional. “Si un niño de esa edad se queja de dolor, conviene llevarlo al médico para descartar otras patologías”, advierte el Dr. Kovacs. “A partir de los 9, la frecuencia aumenta progresivamente, y hacia los 16 años, esta ya es bastante similar a la de los adultos”, afirma.

Afecta más a las niñas

Estadísticamente parece que la espalda duele más a niñas que a niños. Pero es que sucede así a todas las edades: en general, las mujeres sufren más estas molestias que los hombres. “Esta diferencia se atribuye a que, a veces, se confunde con los primeros dolores menstruales y a las hormonas, que influyen sobre un menor desarrollo de la masa muscular femenina, restándole su función protectora”, acota el director de REIDE.

El fantasma de la escoliosis

Una de las dolencias de espalda en la edad infantil más conocidas es la escoliosis. Ante la sola palabra nos asalta la imagen de niños armados con aquellos corsés de escayola. “La escoliosis supone que la espalda forme una o varias curvas hacia los lados, pero, contrario a lo que creemos, no duele. Esto, incluso se ha demostrado en seguimientos a muchos años”. Por lo tanto, estamos frente a una patología que no es la causante directa del dolor. La escoliosis idiopática, la más habitual, es aquella en la que la espalda se tuerce más de la cuenta. Es una alteración estructural de la columna, que nada tiene que ver con las posturas del niño, pero sí tiene un componente genético. “Intervienen dos grupos de genes, algunos que participan en su aparición y otros, en su progresión”. La buena noticia es que no solo nos podemos quitar esa angustiosa imagen de la cabeza y quedar tranquilos porque no es la causante del dolor, sino que, además, salvo casos excepcionales, la cirugía está cada vez menos recomendada. “Solo se justifica en casos de malformación vertebral (vértebras fusionadas, por ejemplo) o cuando compromete a algún órgano (corazón, pulmón,…)”, señala el Dr. Kovacs. Y en el caso del corsé, solamente ha de indicarse en fases específicas y determinadas del desarrollo, en las que puede reducir unos pocos grados de escoliosis. “Sin embargo, el impacto psicológico del niño es tan grande que hay que ser prudentes, porque resulta desproporcionado para solo reducir cuatro grados. De usarlo, debe ser sistemáticamente, de los que se quitan y ponen, y como mínimo durante tres horas seguidas”.

Lo que conviene (y no conviene) hacer cuando duele

Los niños no tienen porqué sentir dolor de espalda ni creer que ese dolor será siempre parte de su vida. Para prevenirlo, estos son algunos buenos consejos:

1 Ejercicio, el que quiera pero que lo haga.

“Lo ideal sería que los niños se acostumbraran a hacer actividad física desde pequeños tanto para prevenir el dolor de espalda durante su infancia como para adquirir un hábito que después, de adulto, puede resultar más difícil de incorporar a su día”, recomienda el experto de REIDE. “Cualquier ejercicio es mejor que nada y lo importante es que lo mantenga en el tiempo, ya que sus efectos empiezan a las seis semanas”.

2 Las características de la cama.

El niño tiene que caber bien en ella y el colchón más adecuado es el de firmeza intermedia. “Debe ser lo suficientemente dura para no deformarse y mullida, para adaptarse a la curvatura de la espalda”, detalla Kovacs.

3 Mochila: ¿sí o no?

La fisioterapeuta María Cruz Gómez opina que, en un mundo ideal, los niños y adolescentes no llevarían mochila. Sin embargo, la realidad es que necesitan llevarla. Para que esta dañe lo menos posible la espalda, recomienda que “sea una mochila tradicional, de dos asas acolchadas, ajustada al tamaño del niño, de tal manera que quede entre la cabeza y la pelvis. Los objetos del interior deben colocarse en la parte trasera los más grandes y los más pequeños, en la delantera”. En cuanto a las mochilas con ruedas, son buenas herramientas si se usan bien. “El gran problema es que la inmensa mayoría las usa mal”, afirma la fisioterapeuta: “En lugar de empujarlas (como los carros de la compra), tiran de ellas y esto puede causar lesiones en la rotación de la columna y cintura escapular”.

4 No guardar reposo en cama.

“Tras 48 horas de reposo, se pierde tono muscular, lo que contribuirá a tener más dolor”, señala el Dr. Kovacs. Por eso, los expertos coinciden en su recomendación de “seguir haciendo toda la actividad que no aumente el dolor”. En caso de dolor agudo, lo más importante es ponerse en manos de un profesional.

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Salud

Acidez estomacal

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La acidez de estómago es una especie de quemazón o ardor que sube hasta la laringe. Lo normal es que el cardias (la parte del estómago más cercana al esófago) permanezca cerrado mientras se hace la digestión. Sin embargo, en ocasiones, esta válvula se relaja y deja pasar los ácidos gástricos al esófago. Este proceso se denomina reflujo gastroesofágico.

Hay que tener en cuenta que los tejidos del esófago se resienten con la acción del ácido y esto puede dar lugar a una enfermedad llamada esófago de Barrett, el paso previo al cáncer de esófago.

La acidez de estómago es muy frecuente y casi todo el mundo la ha padecido en alguna ocasión, aunque hay personas que la sufren permanentemente.

Su aparición está asociada a la edad, al sobrepeso y la obesidad y a los malos hábitos alimenticios por la ingesta de alimentos muy sazonados, o de difícil digestión y a otras acciones inadecuadas, como tumbarse tras las comidas. Rosa Prats, de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Semfyc), añade que  «el hecho de llevar prendas ajustadas, realizar ejercicios intensos después de comer y ciertos medicamentos también pueden producir acidez de estómago». 

Causas

Tal y como indica Vicente Baos, médico de familia de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la llamada acidez de estómago, ardor o pirosis ocurre al pasar parte del contenido ácido del estómago al esófago y producir la sensación quemante característica.

“Las causas son todas aquellas que favorezcan dicho «reflujo» bajo la denominación de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)”, explica Baos. “Podemos encontrar pacientes con hernia de hiato o pacientes con una incompetencia parcial del esfínter gastroesofágico que bajo ciertas circunstancias permiten temporalmente el retorno del contenido ácido del estómago hacia el esófago, por ejemplo, tras una comida copiosa o con abundante gas”.

Síntomas

La manifestación cínica más común de la acidez de estómago es la sensación de ardoresofágico o quemazón detrás del esternón.

Además, los pacientes que tienen esta patología suelen presentar plenitud gástrica(sensación de estar muy lleno) o regurgitación (la comida se sube a la boca).

Si la acidez es muy grave puede provocar complicaciones a largo plazo por la exposición al ácido, como el incremento de lesiones pretumorales en el esófago. 

Hay que tener en cuenta que la acidez de estómago «es un síntoma normal, siempre que sea esporádica e intermitente», según Rosa Prats, de Sefac. «Si se sufre más de dos veces por semana (con o sin reflujo), probablemente el paciente sufra ERGE (enfermedad por reflujo gastroesofágico), la cual es potecialmente grave si no se diagnostica ni se trata, por lo que debemos estar atentos a la duración, frecuencia e intensidad para no confundirlo». 

Prevención

Según Baos las principales medidas que deben tomar los pacientes para evitar que se produzca la acidez de estómago son evitar el sobrepesomasticar bien y despacio, reducir las bebidas carbonatadas y las comidas muy especiadas.

“Cada persona sabe qué alimentos son especialmente indigestos y debe evitarlos”, apostilla el especialista, quien insiste en que las personas que suelen presentar ardor deben evitar ponerse tumbados antes de dos horas después de una comida. “Esto también ayuda a evitar el reflujo”. 

Otras medidas para evitar la acidez son, según la representante de Sefac: 

  • Intentar comer dos o tres horas antes de acostarse. 
     
  • Evitar tomar medicamentos que agraven o produzcan acidez, por lo que se debe conocer toda la medicación que toma el paciente. También es importante conocer la irritación gástrica de antiinflamatorios como aspirina, AINE, etc. 
     
  • Identificar y evitar los alimentos que le producen síntomas. De modo general son el café, el té, las bebidas con cafeína, bebidas gaseosas y el alcohol. 
     
  • En el caso de tener ardores durante la noche, se aconseja elevar la cabecera de la cama 20 cm, utilizando tacos de madera en las patas de la cama o cojines bajo el colchón.
     
  • Evitar el ejercicio físico intenso, si esto empeora la pirosis. Aunque es recomendable caminar después de las comidas y no irse a dormir para aminorar la pirosis.
     
  • Evitar el estrés, la ansiedad y el nerviosismo también ayuda. 
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