Connect with us

Salud

Cómo aliviar el dolor de cabeza sin fármacos

Avatar

Publicado

on

Normalmente cuando nos sobreviene el dolor de cabeza, sobre todo si es muy agudo, lo primero a lo que tendemos es a echar mano de los fármacos. No obstante, se ha comprobado que tomar analgésicos de forma sistemática contra el dolor de cabeza puede ser contraproducente.

La Ciencia ha demostrado que ciertos gestos cotidianos pueden resultar de gran ayuda para aliviar la cefalea. Te contamos algunos trucos efectivos que quizás podrán ayudarte.

SI EL FRÍO TE PROVOCA MIGRAÑA…

Seguramente habrás comprobado esa sensación de dolor de cabeza instantáneo que se siente cuando comes un helado o bebes algo muy frío con una pajita.

Es el fenómeno del «cerebro congelado», que aparece cuando algo helado toca el paladar. Suele pasar cuando hace mucho calor y tomas algo a baja temperatura demasiado rápido.

El fenómeno del «cerebro congelado» es pasajero, pero muy molesto

¿Por qué ocurre? El contraste del frío con el aire cálido del exterior hace que las venitas del paladar se contraigan y dilaten rápido, y los nervios cercanos envían esa señal de «incomodidad» al cerebro.

Cuando a este órgano le llega de golpe esa sensación, aumenta el flujo sanguíneo y aparece el dolor.

Es pasajero, pero en personas sensibles puede originar una migraña. Cuando te pase, pon en práctica cualquiera de estos dos consejos:

  • Bebe agua tibia y mantenla unos segundos en la boca.
  • Empuja la lengua hacia el techo de la boca y, a la vez, cúbrete la nariz y la boca con tus manos y respira rápido para aumentar el flujo de aire caliente al paladar.

OTRAS VECES EL FRÍO AYUDA

«Hemos comprobado que, cuando se toma algo frío, el dolor aparece por el aumento del flujo sanguíneo en la arteria cerebral anterior, y desaparece cuando esta se contrae», asegura del Dr. Serrador, de la Universidad de New Jersey (EE. UU.).

Esto explicaría por qué hay personas a las que les va bien tomar algo helado cuando ya les duele la cabeza.Están provocando el efecto del «cerebro congelado» y, al contraerse la arteria, el dolor disminuye.

Para comprobar si en tu caso el frío resulta un alivio, la próxima vez que te duela la cabeza prueba a saborear un cubito de hielo y, a continuación, bebe un poco de agua tibia.

OLORES QUE MITIGAN LOS SÍNTOMAS

Tanto si respiras sus moléculas olorosas como si los aplicas mediante un masaje, está demostrado científicamente que algunos aceites esenciales ayudan a reducir el dolor. Prueba con los de las siguientes plantas. Eso sí, asegúrate de que sean puros.

Lavanda

• Es muy útil si sufres cefaleas tensionales en épocas de ajetreo.
• Un estudio ha demostrado que inhalar lavanda 15 segundos reduce los síntomas.

Romero

• Te conviene si padeces cefaleas por insomnio, ya que mejora ambos problemas.
• Masajea unas gotas de aceite esencial de romero en la base del cráneo y detrás de las orejas.

Menta

• Puede ayudarte si te duele la cabeza antes de la regla o por tensión en las cervicales.
• Aplícalo en la frente y las sienes. Notarás una sensación de frescor calmante.

¡CAMINAR DEPRISA FUNCIONA!

Caminar a ritmo intenso tiene múltiples beneficios para tu salud integral. Y, llegados a este punto, tenemos que añadir otro: puede acabar con tus dolores de cabeza.

La profesora Alice Minghetti, del Departamento de Deporte y Salud de la Universidad de Basilea (Suiza) nos explica por qué funciona:

«Una de las causas de la migraña es un deficiente flujo sanguíneo en el cerebro, y se ha visto que el ejercicio un poco intenso mejora la circulación en este órgano. Por tanto, es una gran ayuda para prevenirla y aliviarla».

PRESIONA Y CALMA

El estrés es una de las principales causas de dolor de cabeza. El mecanismo es el siguiente: provoca tensión muscular y, con ella, los nervios también se comprimen, la circulación sanguínea empeora… y así la cefalea está servida.

Ejercer una ligera presión sobre ciertas zonas puede ser de gran alivio

Presionar ciertos puntos de la cabeza ayuda a liberar esa tensión.

Prueba con estos cuatro gestos sencillos y muy eficaces. Basta con localizar los puntos que te comentamos y ejercer una ligera presión sobre la zona durante 10 segundos:

  • Sienes. Lleva los pulgares a las sienes y presiona suavemente.
  • Nariz. Coloca tus índices a ambos lados de la nariz, justo en la zona situada encima de las aletas, y haz una ligera presión, sin que en ningún momento se tapen las fosas nasales.
  • Base del cráneo. Presiona con tus pulgares en la base del cráneo, a lado y lado de la columna.
  • Entrecejo. Coloca el dedo índice por encima del puente de la nariz, en la zona del entrecejo, y aprieta suavemente en este punto.


Salud

Sarro dental, cómo evitar y eliminar la placa

Avatar

Publicado

on

Por

La boca es una de las partes del cuerpo que más expuesta está a la acción de las bacterias, derivadas de los alimentos que se consumen. Estos microorganismos pueden ir acumulándose en los dientes y encías formando placa bacteriana y, si no se eliminan con una correcta higiene, pueden dar lugar al sarro dental –también llamado cálculo dental o tártaro dental–, un problema estético que puede acabar con la pérdida total de la pieza.

Cuando masticamos los alimentos, partes minúsculas de ellos se quedan en la superficie y entre las piezas dentales, además de en las encías. Aunque tú no lo veas, las bacterias se van depositando y acumulando tras cada comida y bebida. El Dr. Bruno Baracco, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, experto en odontología estética y vocal del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM), nos ha explicado que si pasan más de 24 horas sin retirarla, empieza a formarse una placa bacteriana que termina calcificándose por los depósitos de minerales contenidos en la saliva, haciéndose más dura, visible y dañina para el esmalte dental; es entonces cuando hablamos de sarro.

Características y consecuencias del sarro para tus dientes

Una de las grandes características de esta acumulación de bacterias, o síntomas más evidentes del sarro, es su aspecto, pues es similar al de la arcilla seca, y su color comienza a ser blanco en la fase de placa dental para ir tornándose a amarillo, marrón, y hasta negro en los casos más graves. La acumulación de placa bacteriana no duele ni molesta, y por ello la persona que la padece no es consciente de los riesgos tan altos que corre la salud de su boca. Suelen observarse rugosidades en ellos, que también son notables al pasar la lengua. En algunas ocasiones el sarro puede romperse y, al ser duro, muchas personas piensan que lo que se les ha fragmentado es el diente.

Según dónde se acumule el sarro puede ser supragingival, cuando está localizado en la parte más superficial de los dientes y de las encías, o sarro subgingival, justo por debajo de ellas, causando inflamación y hasta bolsas periodontales. La más externa de las piezas suele estar libre de placa, pues la lengua y otros alimentos rozan con esta zona, lo que hace que sea más difícil que se deposite. Los dientes comprendidos entre canino y canino son donde más placa dental puede agruparse, seguida del segundo molar superior.

Si no se trata a tiempo el sarro puede provocar graves problemas de salud bucal, como gingivitis –daña los tejidos blandos–, periodontitis –causa inflamación y sangrado en las encías y un riesgo elevado de pérdida de hueso–, daños en el esmalte, caries, retracción de la encía, mal aliento, e incluso la pérdida total del diente. También puede aparecer una inflamación a consecuencia de la cantidad de bacterias acumuladas.

Sigue leyendo

Salud

¿Por qué los humanos somos prácticamente los únicos mamíferos a los que les gusta el picante?

Avatar

Publicado

on

Por

Los médicos de un hospital de Estados Unidos trataban de diagnosticar el año pasado a un hombre que llegó a la sala de emergencias con síntomas terribles.

Sufría dolores de cabeza y cuello intensos, además de arcadas.

Le realizaron una tomografía computarizada, una prueba de orina, un control de la presión arterial y un examen físico, tras lo cual llegaron a una conclusión.

No había sido envenenado ni tenía una enfermedad misteriosa: había comido uno de los chiles más picantes del mundo.

  • ¿Cuál es realmente el chile más picante del mundo?

El origen del mal fue el famoso «Carolina Reaper», o Segador de Carolina, que es 275 veces más picante que el humilde jalapeño.

El hombre de 34 años lo había probado en una competencia.

El Carolina Reaper es cultivado en Carolina del Sur, Estados Unidos, y tiene el récord del más picante del mundo.

Afortunadamente para él, el estrechamiento de arterias cerebrales que experimentaba era reversible, por lo que el paciente se recuperó por completo.

Mientras este es un caso que puede considerarse extremo, millones, quizás miles de millones de personas en todo el mundo, comen alimentos picantes de forma habitual.

Causan una sensación de ardor en la lengua, generan una urgencia por tomar una bebida aliviadora, provocan un malestar estomacal, o algo peor. Entonces, ¿por qué se consumen?

  • ¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando comes chile picante y por qué puede ser bueno para tu salud?

Es una historia de amor que ha existido durante miles de años, que incluso está aumentado: la producción mundial de estos vegetales creció de 27 a 37 millones de toneladas entre 2007 y 2018.

Datos de la empresa de análisis de mercado IndexBox indican que cada persona consumió en promedio casi 5kg de chile el año pasado.

Como un chile o ají pesa alrededor de 20 gramos, eso significa engullir 250 de ellos. Pero es claro que algunos países tienen un apetito mucho mayor por lo picante que otros.

En Turquía, la gente come un promedio de 86,5 gramos al día, la ingesta de este tipo más alta del mundo, muy por delante del segundo lugar, México (50,95 gramos), que es famoso por su comida picante.

En el mundo existen varios concursos de consumo de chile o ají, como el de la ciudad china de Hanghzou. 

El porqué nos gustan tanto las cosas picantes es una historia complicada sobre nuestra psicología, que busca emociones y una lucha contra los instintos evolutivos.

Secreto de la naturaleza

El proceso evolutivo a través del cual los chiles desarrollaron capsaicina, el componente responsable de su sabor picante, aún está en debate.

Los científicos certifican que las plantas parecen haberse vuelto picantes con el tiempo con un sabor que evitaba que los mamíferos e insectos las comieran.

  • La lengua geográfica, el extraño mapa que puede aparecer en nuestra boca y nadie sabe por qué ni cómo tratarlo

Pero las aves parecen no tener ningún problema.

Investigadores de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, han descubierto por qué esto funciona bien para las plantas de chiles.

Los sistemas digestivos de los mamíferos descomponen sus semillas y evitan que germinen.

Pero ese no es el caso con las aves: las semillas pasan a través de ellas ilesas y se excretan íntegras para germinar en nuevas plantas.

A diferencia de los mamíferos y los insectos, las aves no sufren los efectos picantes de los chiles.

Image captionA diferencia de los mamíferos y los insectos, las aves no sufren los efectos picantes de los chiles.

Entonces, si las plantas de chile desarrollaron su ferocidad para evitar que los mamíferos comieran el fruto de la planta, ¿por qué no funciona con los humanos?

Es especialmente sorprendente dado que los humanos normalmente también asocian sabores amargos con venenos; es parte de nuestro mecanismo de supervivencia evolutivo.

Hay indicios de por qué nos convertimos en los únicos mamíferos (junto a las musarañas chinas) en comer vegetales picantes, lo que nos lleva a analizar el comportamiento de nuestros antepasados.

Alerta, alerta

Una de las teorías es que a los humanos les gustan los alimentos picantes debido a sus propiedades antifúngicas y antibacterianas.

Al parecer, la gente comenzó a darse cuenta de que los alimentos con sabor picante tenían menos probabilidades de estar podridos: el picante como señal de que están en buen estado.

Ollas de 2.000 años encontradas en el sur de México tienen rastros de capsaicina, la sustancia que hace que el picante «queme».

Esta hipótesis fue presentada en 1998 por los biólogos Jennifer Billing y Paul W. Sherman.

Analizaron miles de recetas tradicionales de las dietas a base de carne de 36 países y descubrieron que las especias se usaban con mayor frecuencia en lugares con climas más cálidos, donde la comida se pondría mal más pronto.

«En los países cálidos, casi todas las recetas a base de carne requieren al menos una especia, y la mayoría incluye muchas especias, especialmente especias potentes, mientras que en los países más fríos se preparan platos menos condimentados, o con solo unas pocas especias», concluyeron.

Países como Tailandia, Filipinas, India y Malasia están en la parte superior de la clasificación de alimentos con más especias, mientras que Suecia, Finlandia y Noruega están en la parte inferior.

La comida mexicana suele ser preparada con condimentos picantes.

«Creo que las recetas son un registro de la historia de la carrera evolutiva entre nosotros y nuestros parásitos. Los microbios compiten con nosotros por el mismo alimento», apunta Sherman.

«Todo lo que hacemos con los alimentos (secar, cocinar, ahumar, salar o agregar especias) es un intento de evitar que nuestros competidores microscópicos nos envenenen», añade.

Sabor y riesgo

La antropóloga de alimentos Kaori O’Connor agrega otra pista.

Explica que, al igual que la caña de azúcar y las papas, los chiles son alimentos que durante siglos eran desconocidos en Europa.

Pero después de que los exploradores europeos llegaran a América y comenzaran a abrir rutas comerciales, se extendieron por todo el mundo.

«Fueron trasladados por exploradores europeos», dice O’Connor.

Su sorprendente sabor se adoptó rápidamente en las cocinas de todo el mundo, incluidas las de India, China y Tailandia.

El uso de chiles aportó condimentación a los alimentos que se preparaban en Europa y Asia.

«Tenemos que imaginar que la comida en Europa era realmente insípida entonces. Pero los chiles pronto mejorarían el sabor, en un proceso similar a la llegada del azúcar», señala O’Connor.

Sin embargo, existe una teoría opuesta para explicar nuestro amor por los chiles: nuestra relación con la comida picante es el resultado de lo que se conoce como «riesgo restringido».

Sugiere que comenzamos a comer chiles debido al mismo impulso de búsqueda de emociones que hoy en día nos hace montar en una montaña rusa o hacer paracaidismo.

Pruebas dolorosas

Esta última idea fue desarrollada por Paul Rozin, profesor de psicología en la Universidad de Pensilvania, cuya curiosidad proviene del hecho de que la abrumadora mayoría de los mamíferos no comen chiles.

Les dio chiles cada vez más fuertes a varias personas hasta que ya no pudieron soportar el picante.

En las entrevistas, se preguntó a los sujetos cuál les gustaba más. Eligieron el nivel más alto que podían soportar.

¿Comemos chile por la emoción que nos causa?

«Los humanos son los únicos animales que disfrutan los eventos que son naturalmente negativos«, explica Rozin.

«Nuestras mentes aprendieron a ser conscientes de que no estamos en problemas, incluso si nuestros cuerpos reaccionan de la manera opuesta», añade.

Parece que nos gusta comer pimientos picantes por la misma razón que disfrutamos viendo películas de terror.

Rasgos y género

La ciencia también está interesada en comprender por qué a algunas personas les gustan más los picantes que a otras.

La científica de alimentos Nadia Byrnes se propuso explorar la posibilidad de que el género también desempeñe un papel en su consumo.

Averiguó que los hombres tienden a estar más motivados por factores externos, como impresionar a los demás; mientras que las mujeres estaban más interesadas en la sensación de dolor.

El consumo de chile por género también ha sido estudiado por los científicos.

«En México, por ejemplo, el consumo de chiles está relacionado con la fuerza, la audacia y los rasgos de personalidad masculina», observó Byrnes.

Una cosa está clara: si eliges los chiles porque buscas nuevas emociones, odias los platos insípidos, o si estás siguiendo un instinto antiguo para evitar la comida en mal estado, con más y más chiles siendo cultivados para que sean cada vez más intensos, nunca nos faltará una comida picante en la mesa.

Sigue leyendo

Salud

Así se obtiene en diez días un tratamiento único para tu cáncer: ¿merece la pena pagarlo?

Avatar

Publicado

on

Por

Aunque médicos e investigadores quieren apoyar la creencia optimista de que el cancer ha pasado de ser una enfermedad incurable a una curable, el porcentaje de muertes por esta patología -la primera causa de mortalidad en varones y la segunda en mujeres en España- nos hace dudar de esta premisa. Aunque es cierto que en muchas clases de cáncer los porcentajes de curación son elevadísimos -algunos tipos de cáncer de mama, el de testículos o tiroides, por poner sólo algunos ejemplos-, en otras las cifras continúan siendo desoladoras -cáncer de páncreas y tumor cerebral, por nombrar otros-.

La investigación, liderada en casi todo el mundo por la industria farmacéutica, lleva décadas hablando de la medicina personalizada como paradigma para ir revirtiendo estas cifras. Para, en definitiva, ir poquito a poco ganándole la batalla al cáncer. 

Hay quien podría decir que la medicina personalizada ya está aquí desde entonces y no mentiría. Uno de los fármacos que revolucionó el tratamiento del cáncer de mama era el dirigido hacia una mutación específica del HER2, que empeoraba radicalmente el pronóstico de la enfermedad. Tras desarrollarse el trastuzumab los porcentajes de curación de éste subtipo de tumor se multiplicaron. 

Pero todo parece indicar que en la actualidad se está yendo más allá y el principal culpable es el genoma. Desde que hace 18 años se publicara la primera secuenciación completa de nuestro ADN, el conocimiento en torno a su funcionamiento se ha multiplicado, al mismo tiempo que se reducía radicalmente su precio.  

La compañía Foundation Medicine, que es propiedad en algo más de un 50% de la farmacéutica Roche, apuesta por la secuenciación del genoma completo como medicina personalizada del futuro. En realidad, ese futuro ya es pasado y presente para alrededor de 360.000 pacientes. 

Su test busca 324 genes y no se limita a secuenciar; los datos se acompañan de un informe, una recomendación de tratamientos y una confirmación del diagnóstico. Como muestra, el caso de un paciente de 51 años -cuyo nombre no se desvela- cuyo médico recomendó esta prueba, que demostró que lo que padecía era un cáncer de próstata y que, además, podía beneficiarse de alguno de los tratamientos personalizados ya existentes. 

Según explica el director de Molecular Tumour Profiling del University Hospital de Zurich, Martin Zoche, el ADN no se extrae de células sanas, como sucede en otros test genómicos que evalúan el riesgo de enfermedad más que el estado de ésta, sino de una biopsia del tejido tumoral. Ésta llega a los laboratorios que tiene Foundation Medicine en el mundo: las muestras europeas viajan a Zúrich, Suiza, donde son analizadas en el laboratorio de Zoche, curiosamente uno de los primeros edificios diseñados por el arquitecto Santiago Calatrava.

Después de que lo examine al microscopio una patóloga, al tejido -que tiene que tener un mínimo de 24% de células tumorales -se le extrae el ADN. Sólo interesan los 46 cromosomas, el resto se desecha.

Sigue leyendo

Tendencias