Connect with us

Comunidad

Universidad Complutense de Madrid: tan lejos, tan cerca… de Latinoamérica

Publicado

on

Más de 500 años de historia avalan la trayectoria de la mayor universidad presencial de España. Ubicada muy cerca del centro de Madrid, por sus instalaciones pasan cada año 72.000 estudiantes, 12.000 de ellos extranjeros, para acceder a la oferta formativa más amplia del país: 91 grados, 173 másteres universitarios, 175 títulos propios, 59 programas de doctorado y 145 cursos de formación continua.

Son algunas de las cifras que exhibe la Universidad Complutense de Madrid (UCM), un centro de referencia para el continente europeo y la región latinoamericana, que cuenta con hasta siete titulaciones internacionales (con la Sorbonne, Toulouse, Ratisbona, Bolonia, HWR de Berlín, la UNAM…) y 21 dobles grados, como en Economía-Relaciones Internacionales, en Gestión de Administración Pública–Economía, en Química y Bioquímica, en Filosofía por la UCM y Licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de México, Doble Titulación de Máster en Lengua Francesa Aplicada (UCM-Sorbona) y Formación del Profesorado (UCM)…

Los dos campus (situados en Ciudad Universitaria, muy cerca del centro de la ciudad, y en Somosaguas-Pozuelo de Alarcón, a 12 kilómetros) que conforman esta universidad pública son un microcosmos de estudiantes de diferentes nacionalidades, con una importante presencia de alumnos procedentes de Latinoamérica (un total de 1.124 a lo largo de este curso que ahora concluye). Los convenios de cooperación de la UCM con 340 universidades y casi un millar de instituciones en 77 países permiten realizar intercambios de estudiantes, personal docente e investigador y personal de administración a todos los continentes.

Este mestizaje y su riqueza cultural se respiran a lo largo y ancho de unas instalaciones que forman parte del programa Campus de Excelencia Internacional. Además de 26 facultades, la Biblioteca Complutense, —la segunda más grande de España con más de tres millones de volúmenes y un fondo histórico de más de 232.000 ejemplares repartidos entre sus 32 bibliotecas de Centro y su Biblioteca Histórica—, y sus 38 institutos universitarios dedicados a la investigación científica y técnica, la UCM alberga 1.300.000 m2 de zonas verdes y forestales, y dispone de cinco colegios mayores propios que ofrecen más de 800 plazas a estudiantes. El deporte es otra de las señas de identidad de la Universidad Complutense, con 250.000 m2 de instalaciones deportivas donde practicar hasta 21 actividades diferentes.

«Hace ya tiempo que la UCM está considerada en muchos países latinoamericanos como una universidad de referencia», admite Isabel Durán, vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación de la UCM. Su amplia oferta educativa, la calidad académica —reconocida en distintos rankings internacionales— y de sus servicios, el idioma común y la ubicación, a un paso del corazón de Madrid, son algunos de los aspectos que más valoran los estudiantes latinoamericanos, que la escogen tanto para realizar estancias académicas temporales como para cursar sus estudios completos de Grado y, sobre todo, de Máster y Doctorado.

Estudios vanguardistas

La UCM cumple ahora 520 años de historia. Han pasado cinco siglos desde su creación, y la universidad se mantiene en la vanguardia de la innovación, como demuestran los nuevos másteres universitarios programados para el próximo curso: el Máster en Biomateriales, en Comunicación Arquitectónica, en Documentación Fotográfica y en Estudios LGBTIQ+, una titulación pionera en países de habla hispana.

Además de sus estudios innovadores y de su ambicioso plan de internacionalización (la institución imparte más de 600 asignaturas en otros idiomas), otra de las singularidades que caracterizan a la UCM es su compromiso con Latinoamérica, que se refleja en iniciativas como la Escuela Complutense Latinoamericana (ECL). «Después de 27 ediciones, se ha convertido en un referente de formación de posgrado en Latinoamérica ya que es, seguramente, la oferta formativa más completa del mundo, por su ambición, calidad académica y el carácter internacional con que se ha concebido», sostiene Marián López Fernández-Cao, directora de la ECL.

Esta vocación americana también se manifiesta en el papel que juega la UCM como promotora de la Unión Iberoamericana de Universidades, una alianza estratégica integrada por varias instituciones universitarias ubicadas a ambos lados del Atlántico. Además, la UCM tiene firmados más de 100 convenios con universidades e instituciones de todos los países de Latinoamérica. «La mayoría de estos acuerdos permiten la movilidad a través del intercambio de estudiantes y profesores en ambos sentidos (UCM – Latinoamérica / Latinoamérica – UCM)», incide Isabel Durán.

A su vez, la Universidad Complutense participa con instituciones que ofrecen ayudas y becas, a través de programas de movilidad (Fundación Carolina, AUIP, Becas Santander – Iberoamérica, entre otras), así como con diferentes programas establecidos por los Gobiernos de algunos países, que proporcionan la oportunidad a sus estudiantes para que realicen estudios completos – en su mayoría, de posgrado – en la UCM.

Comunidad

Nueva Zelanda, el primer país que legaliza el uso de criptomonedas para pagar sueldos

Publicado

on

Nueva Zelanda se ha convertido en el primer país en legalizar el pago de salarios en criptomonedas, después de que el Departamento de Ingresos Internos (IRD por sus siglas en inglés), la agencia tributaria neozelandesa, haya emitido un dictamen por el que a partir del próximo 1 de septiembre y durante un periodo inicial de tres años será legal abonar el salario de los trabajadores por cuenta ajena en criptoactivos

La legislación aprobada, publicada el pasado 7 de agosto, estipula que el pago de la retribución en criptomonedas represente de forma regular una parte fija del salario de los trabajadores por cuenta ajena, excluyendo expresamente a los autónomos de los potenciales perceptores.

Asimismo, la regulación exige que estos criptoactivos puedan convertirse «de forma directa» en una moneda fiat y que el valor del mismo esté vinculado a una o más monedas fiduciarias.

En opinión del regulador, «no todos los tipos de criptoactivos podrán ser tomados en consideración», explicando que para ser validados como «sueldo o salario» deben ser lo suficientemente similares a las nociones existentes de salario para lo que no deberán estar sujetos a periodos de bloqueo y se podrán convertir directamente a una moneda fiduciaria, además de que el propósito del activo criptográfico sea funcionar como una moneda.

Sigue leyendo

Comunidad

La mejor alumna que vende tickets a turistas

Publicado

on

Júlia Ibáñez vende tickets de snorkel a turistas en un puesto de playa en L’Estartit (Baix Empordà), un pueblo que está frente a las islas Medes y es archiconocido entre los buceadores de todo el mundo. Pero solo lo hace en verano. Lo suyo no es la venta comercial. Ella apunta más a otro sector. La Ingeniería Biomédica, por ejemplo. La joven comenzará la carrera universitaria en septiembre después de rozar la perfección en la Selectividad. Se quedó a dos décimas del examen impecable y a una de ser la mejor nota en las pruebas de acceso a la universidad.

Aunque el foco mediático se lo llevó un chaval de Lleida que sacó un 9,9, Júlia es, de hecho, la alumna con la mejor nota. Ha empatado con otros tres chicos en el segundo puesto con un 9,8, pero es la única mujer en el podio. “Siempre he sacado buenas notas”, admite, pero también reconoce que no se esperaba tanto. “Contaba con sacar buena nota, un 9 o así, pero no esto”. Júlia asume que es competitiva, “pero en el buen sentido de la palabra”, afina. Es exigente consigo misma, sobre todo. “Me esfuerzo para hacer las cosas lo mejor que puedo y quiero que salgan bien”, apostilla con la actitud responsable que desprenden sus afirmaciones. Con todo, no considera haberse quedado a las puertas del éxito por ser la segunda mejor nota. “Yo con la segunda mejor nota ya estoy contenta, porque no me lo esperaba y tampoco iba con esa idea. Al final, más que la posición, lo importante es cómo tú te sientes después de haberlo hecho. Yo me he esforzado lo máximo y estoy orgullosa y contenta con lo que he hecho”.

La joven es una de las 40 personas que entrará en la carrera de Ingeniería Biomédica en la Universidad de Barcelona, un grado que exige un 12,2 de nota en la Selectividad. Júlia tiene un 9,8 en la parte general y la puntuación máxima en la parte específica. En total, un 13,8. Va sobrada.

Pero antes de hacer las maletas y abandonar su Girona natal para irse a Barcelona a estudiar, a Júlia le queda un verano de trabajo en L’Estartit. Es su primer empleo. “Pensé que estaría bien para desconectar de los estudios. Además, ganas tu dinero y eso también hace que te sientas orgullosa”, explica. Aunque nunca ha tenido problemas con los estudios, sí ha tenido que esforzarse. De hecho, incluso ha cambiado el baloncesto, que practicaba desde siempre, por el atletismo, que tiene unos entrenamientos más flexibles y más compatibles con las horas de estudio.Hasta el año pasado, Júlia no tenía ni idea de qué estudiar en la universidad. Lo suyo no es vocacional, pero ya apuntaba maneras. “Siempre he sido de ciencias”, admite. Su trabajo de investigación del bachillerato, de hecho, fue de microbiología, sobre la efectividad de unos antisépticos.

Pero la duda que le surgió de cara a los estudios superiores estaba entre abrazar la biología o las matemáticas. Así que, finalmente, optó por las dos. “La biología me gustaba. Primero pensaba en algo más enfocado al laboratorio y luego, algo más dirigido hacia el cálculo. Me planteé también Física. Al final me decidí por Ingeniería Biomédica, que combina biología y cálculo”, explica la joven. Su tía estudió Biología y su madre, Química, pero Júlia sostiene que, aunque puede haber influido en su tendencia, no ha marcado su decisión. “A mí ya me gustaba esto. No lo he elegido por mis padres o mi familia”, matiza.

En plena ofensiva para dar su lugar a las mujeres en el mundo de la ciencia —en un encuentro reciente de científicas los asistentes recordaron que en algunas carreras del ramo las chicas no llegan al 10% de los alumnos—, Júlia reivindica la necesidad de ampliar la presencia femenina en las carreras científicas. “Faltan mujeres. Cada vez hay más y, de hecho, en ingeniería biomédica suele haber más chicas que chicos, pero aún faltan. Hay que animar a las chicas a que pueden hacerlo porque, a veces, puedes pensar que no vas a llegar, no vas a ser capaz, pero sí que se puede”.

Júlia no se atreve a augurar dónde estará dentro de 10 años. “Depende de lo que te especialices en la carrera. Quizás en una empresa, en el sector médico”, apunta. Asume que el valioso big dataserá “una herramienta muy útil” y abrirá muchas puertas. Pero también le atrae la neurociencia como rama de investigación. Pero aún no se descanta por ninguna especialización.

Lo que sabe casi seguro es que, después de lo peleado para llegar adonde ha llegado, no engrosará las filas del 15% de estudiantes que dejan la carrera en el primer curso —por abandono o cambio de estudios—. Incluso, si la carrera no es lo que esperaba. “Yo me adapto bastante bien a todo y no creo que llegue a odiar la carrera. Nadie sabe qué le gustará más o menos, pero no me preocupa mucho esto. Me adaptaré bien”.

Sigue leyendo

Comunidad

ASÍ HA CAMBIADO LA FORMA DE VESTIR DE BARBIE

Publicado

on

Barbie ha seguido siempre las tendencias de moda. En sus seis décadas de vida, la muñeca insignia de Mattel ha adaptado su forma de vestir a los cánones de cada época, convirtiéndose en un icono de la moda. Carol Spencer es la diseñadora responsable de muchos de los diseños que ha lucido.

Spencer llegó a Mattel en 1963, solo cuatro años después de que Barbie se lanzara al mercado, y trabajó en la compañía durante 35 años. Se jubiló hace más de dos décadas, pero sigue vinculada a la marca y su muñeca. Recientemente publicó un libro, Dressing Barbie, que cuenta cómo era el proceso creativo para el diseño de la ropa de la Barbie y lo que para ella ha significado trabajar en esa empresa. También habla de esta experiencia y la estrategia comercial de la marca en la serie documental de Netflix The toys that made us.

Carol Spencer. Foto: Netflix.

En los sesenta Spencer buscó inspiración en las propias mujeres de la calle. En los setenta fue responsable del cambio de imagen de Barbie y Ken, con la creación de Barbie y Ken SuperStar, inspirados en Robert Redford y Farrah Fawcett. En los años ochenta diseñó la ropa deportiva de Great Shape Barbie –con la que, por cierto, aparecen las muñecas en Toy Story 3 y 4—.

Barbie y Ken Great Shape. Foto: Mattel

Y en 1992 creó el estilismo de la Barbie Mil Peinados, la muñeca de pelo larguísimo y colorido minivestido que se convirtió en el regalo más deseado por las niñas de todo el mundo a principios de esa década. Tanto es así que esa es la Barbie más vendida de la historia.

Spencer fue también la creadora de los primeros diseños de la colección ‘Muñecas del mundo’, una línea de Barbies con vestidos inspirados en la ropa tradicional de diferentes regiones del mundo.

Foto: Carol Spencer Designs.

En los últimos tiempos, y en línea con su claim ‘Girls can do anything’ (‘Las chicas pueden hacer cualquier cosa’), Mattel ha intentado darle un carácter de mujer independiente a la muñeca vistiéndola con outfits más profesionales: Barbie bombero, paleontóloga, aviadora, etcétera. Hace unos años, además, tomó la decisión estratégica de hacer Barbies más inclusivas: con diferentes tallas (curvy, tall y petite) y distintas opciones de color de pelo y piel. Incuso añadió a la colección la primera Barbie con hijab. La estrategia ha funcionado bien y ha conseguido dispararar las ventas de una marca que andaba de capa caída.

Barbie paleontóloga. Foto: Mattel
Sigue leyendo

Tendencias