Connect with us

Redes sociales

Corte Constitucional precisa reglas a insultos en redes sociales

Avatar

Publicado

on

Por cuenta de una serie de tutelas, la Corte Constitucional hizo una serie de precisiones sobre la forma cómo los ciudadanos utilizan las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, sobre todo en temas tan delicados como los insultos. Y decidió que prima el derecho a la libertad de expresión de los colombianos «a menos que con sus comentarios, con sus opiniones, se afecte gravemente la dignidad de una persona hasta el punto que (la) humille y le afecte el derecho a vivir de manera digna». Así lo precisó la presidenta de la Corte Constitucional, magistrada Gloria Ortiz.

La Sala Plena aprobó, con varias modificaciones, una ponencia que presentó el magistrado José Fernando Reyes Cuartas, dejando en claro que no toda pelea entre particulares (no se incluye en este pronuciamiento controversias con servidores públicos o medios) que cuente con insultos a través de redes sociales u otras plataformas puede entrar a ser estudiada por un juez a través del estudio de una tutela, por ejemplo. Además, se precisó que las publicaciones en redes sociales que tengan un contenido injurioso salen de la protección de la libertad de expresión si son reiteradas y sistemáticas, por violar los derechos a la honra y al buen nombre.

El alto tribunal indicó que no existe el derecho a la mortificación, por lo que la libertad de expresión no puede ir en contravía del derecho a vivir sin humillaciones. Sin embargo, hizo una salvedad: los jueces sí deben actuar cuando los comentarios denigrantes e injuriosos generen un amplio daño a la persona a la que van dirigidos, sobre todo en casos en que son reiterados. Y enfatizó en que, en últimas, en cada caso, es responsabilidad del juez decidir si interviene o no. En rueda de prensa, el magistrado Reyes recalcó que «no hay que judicializar todas las situaciones de malos tratos».

Para la Corte Constitucional, la intervención o no de la justicia debe basarse en los siguientes criterios. Primero, el contexto en que se emite el mensaje o se hace una publicación ya que «es diferente lo que se dice en una fiesta que en una red social». Luego le siguen la magnitud del daño; el contenido del mensaje, si es suficientemente denigrante por sí mismo; el impacto, el alcance que obtuvo en redes sociales o el medio por el que fue difundido; el número de reproducciones que tuvo; la periodicidad y tiempo de las publicaciones, así como si la persona mencionada tuvo la posibilidad de responder.

«Es diferente que se publique en el periódico a que lo haga en una cuenta en la que hay 20 personas. Es importante si usted tiene la posibilidad de defenderse, a quien no tiene la posibilidad de hacerlo. Es distinto un perfil anónimo a un perfl identificado», agregó la magistrada Gloria Ortiz. Un punto clave es que la Corte no entró a fijar criterios claros para definir qué es una «humillación» o un «insulto», ya que ello depende de varios elementos de contexto que deberá analizar un juez y nunca una plataforma electrónica.

Ahora, ¿se necesita que un juez penal acredite que hubo una calumnia para que se ordene retirar un comentario en redes sociales? «Ese fue un tema de debate fuerte. Llegamos a la conclusión que no se necesita la intervención de un juez previa, no necesita que un juez penal (acredite) que calumniaron (a una persona) para efectos de proceda la protección por vía de tutela. El juez de tutela podrá determinarlo para que puede establecer la gravedad de la afectación».

El pronunciamiento de la Corte se dio al estudiar una serie de tutelas, incluido el caso de un exdirectivo de Sayco que durante siete años recibió a través de redes sociales insultos, reclamos y otros tratos denigrantes por parte de un compositor. Esta persona usó plataformas como YouTube y Facebook para atacar el buen nombre nombre del funcionario y decirle que era una persona mafiosa, corrupta y “ratera”.En este caso, la Corte ordenó al compositor que retire en menos de tres meses todos los mensajes publicados.

Por la misma línea, los magistrados le advirtieron que en el futuro no puede volver a realizar es tipo de prácticas. Vale señalar, que la Corte Constitucional le quitó la responsabilidad del control de estas prácticas a Facebook, Google y demás plataformas. “No pueden ser el juez del buen comportamiento y del lenguaje”, dijo el magistrado Reyes. Los magistrados Alejandro Linares y Diana Fajardo salvaron su voto en esta decisión.

El expediente que revisó la Corte eran cuatro tutelas acumuladas. La primera tenía que ver con un mensaje que una persona anónima publicó en la red Blogger, en el que escribió que los dueños y empleados de la tienda Muebles Caquetá era unos “estafadores” y ladrones. En la segunda, el mensaje se publicó en Facebook y decía que una mujer era una estafadora, abusaba de la confianza y robaba.

El tercero, muy similar a los anteriores, también se compartió en Facebook. En este, los residentes de un edificio aseguraron que el administrador del lugar era un ladrón y no cumplía con sus deberes. Y, finalmente, el cuarto caso involucra un mensaje compartido en Facebook en el que se asegura que una persona es mafiosa, corrupta y “ratera”.  Solo fue este último caso el que entró a evaluar la Corte. En los demás casos, los magistrados, de forma unánime, consideraron que no era su tarea entrar a decidir sobre dichas situaciones.

Es de tal importancia el tema que el alto tribunal, en mayo pasado, convocó a una audiencia pública para conocer las posiciones de las cabezas de las diferentes entidades que resultarían afectadas por este fallo, así como de expertos que defendieron la libertad de expresión y el «derecho al insulto». Uno de los temas claves fue si ¿pueden las instancias judiciales fijar pautas sobre cómo deben actuar plataformas como Google y Facebook, sin que estas respondan ante el Estado colombiano?

A la cita asistieron desde los representantes de los emporios de  Facebook y Google, hasta el procurador Fernando Carrillo, el exfiscal Néstor Humberto Martínez, representantes de la Superintendencia de Industria y Comercio y delegados de los ministerios de Tecnologías de la Información y de Educación. Pedro Vaca, de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Edison Lanza, relator para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el escritor Ricardo Silva Romero y el periodista Héctor Abad Faciolince también participaron en la audiencia.

En la mayoría de los casos, los intervinientes de la audiencia plantearon que no se le puede poner reglas específicas a quienes ofrecen plataformas de redes sociales y que, pese a que lo que se vive allí puede ser considerado como “un mundo oscuro”, la solución no está en restringir lo que se dice, sino en cambiar la cultura que normalizó los insultos en estas plataformas. Hasta ahora, las decisiones de la Corte han estado más del lado de no poner ningún límite y más bien aplicar una especie de “test” a cada caso en particular

Redes sociales

El sacerdote portugués que se ha metido a modelo

Avatar

Publicado

on

Por

Si pensamos en párrocos, lo primero que nos viene a la cabeza no son posados sin camiseta en redes sociales ni festivales nocturnos de música. Ricardo Esteves es, definitivamente, un caso aparte. Este sacerdote portugués de 36 años residente en la localidad de Valença do Minho, limítrofe con Galicia, acumula más de 7.000 seguidores en su cuenta de Facebook gracias a sus publicaciones y sus trabajos como modelo, poco comunes en alguien que lleva 10 años impartiendo misas en distintas parroquias, aunque el dinero que recauda con su actividad como modelo lo destina a fines benéficos.

De hecho, cuando en su anterior localidad recibieron la noticia de que Esteves iba a ser trasladado a la diócesis de Valença, cerca de 200 personas se concentraron al grito de «¡Quédate!». También se recogieron más de 700 firmas para evitarlo, a iniciativa del grupo de jóvenes de una de las parroquias.

Su última aparición es en el videoclip de una banda local que versiona Pretty Woman, donde el sacerdote sale vestido de Cupido para animar a la gente a enamorarse. El vídeo, publicado el 10 de diciembre, acumula más de 50.000 visitas. 

Sigue leyendo

Redes sociales

Cuando el bulo eres tú. Nuestra falta de criterio alimenta las ‘fake news’

Avatar

Publicado

on

Por

un reportaje de Manuel Viejo sobre el auge de Vox y no puedo liberarme, durante el resto del día, de la curiosa impresión de haberlo leído antes. El reportaje es un breve viaje alucinado a las razones ajenas, donde por razones debe entenderse emociones: las emociones por las cuales un pueblo más bien acomodado, con buena renta y ningún problema ligado a la inmigración, le da su voto a un grupo xenófobo y misógino (por no hablar de otras esdrújulas).

Uno de los entrevistados saca el móvil, busca un grupo de WhatsApp y pone la voz de un inmigrante que “ha venido a España para cobrar todas las ayudas posibles”; cuando el periodista le pregunta por qué sabe que la voz es la de un inmigrante, el hombre responde: “Porque es así”. Una de las entrevistadas dice que la televisión le aburre y sólo se informa por Facebook; dice que no le gustan las ideas de Vox sobre las mujeres, pero que “hay mogollón de denuncias falsas de violencia de género”; y cuando el periodista le pregunta cuánto es mogollón, la mujer responde: “Tengo un caso que conozco”.

Y entonces, de repente, recuerdo dónde lo he leído antes. Lo he leído en Colombia, en Brasil, en Alemania. En Colombia, durante los días previos al crucial referendo sobre los acuerdos de paz, las noticias de Facebook aseguraban que los acuerdos buscaban secretamente adoctrinar a los niños en la ideología de género. En Brasil, un grupo de WhatsApp acusó a Fernando Haddad, oponente de Bolsonaro, de querer distribuir biberones en forma de falo para contrarrestar la homofobia. En Alemania, informaciones publicadas en Facebook sugirieron que el Estado pagaba más a los refugiados sirios que a los parados autóctonos, y Alternativa para Alemania llegó al Bundestag cabalgando sobre ese resentimiento.

Ahora mismo recuerdo casos similares en Costa Rica, en el Reino Unido, en la India, y me digo que todos hemos hecho ese viaje a la república del «Porque es así», del «Tengo un caso que conozco». Es uno de los rasgos más fascinantes de este mundo feliz que nos ha tocado: el momento en que el ciudadano decide apagar el criterio y abandonarse gratamente al pensamiento de manada, a la falsedad que mejor arrope sus prejuicios.

En Sobre la tiranía, un manual de autodefensa para navegar por los autoritarismos de la era de Trump, Timothy Snyder dedica varias páginas a las maneras sediciosas en que los ciudadanos nos hemos convertido en enemigos de nuestras democracias, millones de candidatos manchurianos que vamos minando, sin saberlo, todo lo que hace posible eso que llamamos convivencia. El libro es un memorando sobre la fragilidad de nuestros contratos sociales, siempre imperfectos, pero sus momentos más pertinentes llegan cuando discute la precaria relación que tenemos con la verdad.

Quizá sea un síntoma de nuestro tiempo descoyuntado el que sus consejos nos parezcan básicos: “Evite pronunciar las frases que pronuncia todo el mundo”. “Llegue a sus propias conclusiones”. “Responsabilícese de lo que comunica a los demás”. En algún momento cita a Hannah Arendt: “No importa cuán grande sea el tejido de falsedades que pueda ofrecer un mentiroso experimentado, nunca bastará, ni siquiera con la ayuda de ordenadores, para cubrir la inmensidad de los hechos”. Pero dice Snyder: “La parte sobre los ordenadores ya no es verdad”.
En cuanto a los hechos, ya casi cualquiera los puede cubrir.

Sigue leyendo

Redes sociales

Amazon tendrá oficina en Nueva York, más pequeña y sin incentivos fiscales

Avatar

Publicado

on

Por

Amazon tendrá nueva oficina en Nueva York. Será en el barrio de Hudson Yards, en Manhattan. Y no recibirá incentivos fiscales locales ni estatales. El anuncio se hace diez meses después de que Jeff Bezos renunciara a establecer su segundo campus corporativo en Queens por la fuerte oposición local. Facebook también eligió hace un mes el flamante complejo de negocios a orillas del río Hudson para ampliar su presencia en la ciudad de los rascacielos.

La oficina de Amazon abrirá en 2021 y tendrá capacidad para acoger a más de 1.500 empleados, según informó la compañía este viernes. Será, en todo caso, considerablemente más pequeña que la sede corporativa que tenía prevista construir desde cero en el barrio de Long Island City, otra de las zonas de mayor crecimiento en Nueva York. Aquel proyecto, conocido como las siglas HQ2, contemplaba dar empleo a hasta 25.000 personas cuando estuviera finalizado.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, se implicó de lleno en conseguir que Amazon se estableciera en Queens. Era de las pocas cosas, además, en las que coincidía plenamente con el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. Lo que no anticiparon era la fuerte oposición de los líderes locales y estatales, que criticaron los generosos incentivos fiscales que se ofrecieron a la compañía para establecer su segunda corporativa sede en Queens.

Cuomo indicó que la presencia de Amazon en la ciudad iba a generar unos 27.000 millones de dólares en ingresos. El monto de los incentivos, sin embargo, rondaban los 3.000 millones. Los críticos con el plan original, entre los que se encontraba la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, calificaron la decisión como una “negligencia gubernamental”. Bezos, ante tanta tensión, optó en febrero por revertir sus planes, incapaz de calmar los ánimos.

Amazon, sin embargo, no renunció por completo a Nueva York y dejó abierta la puerta a hacer nuevas contrataciones para seguir creciendo en una ciudad que gana en atractivo para las tecnológicas. La atención de la compañía se dirigió en ese momento a los nuevos rascacielos que se alzan en el lejano oeste en Manhattan, como se conoce a la zona de Hudson Yards. Las nuevas oficinas del gigante tecnológico ocuparán 31.100 metros cuadrados de espacio.

La compañía de comercio electrónico no ofrece más detalles. Lo que está claro es que vaya a recibir incentivos fiscales. Amazon ya cuenta con 8.000 empleados en la ciudad de Nueva York, principalmente relacionados con sus centros de distribución logística. Las nuevas oficinas estarán destinadas a personal administrativo y para los equipos de publicidad y departamento de consumo. Será vecino en el nuevo barrio de compañías como L´Oreal y Wells Fargo.

Otras tecnológicas

Amazon no es la única gran tecnológica que se establece en Hudson Yards. El complejo de oficinas y residencias forma parte un proyecto inmobiliario de 25.000 millones de dólares que se concibió en la etapa de Michael Bloomberg como alcalde y que se inauguró en marzo. Facebook firmó el mes pasado un contrato de arrendamiento para ocupar 30 pisos repartidos en tres edificios. La mudanza en su caso empezará ya a lo largo del próximo año.

La red social creada por Mark Zuckerberg ya tiene una oficina en Manhattan, cerca de Astor Place y de la Universidad de Nueva York. La compañía no especificó cuántos empleados acogerá, aunque podría llegar a los 14.000 combinado con otras sedes. Solo se indicó que el contrato de alquiler incluye ocupar 140.000 metros cuadrados en el 50 Hudson Yards, a los que se suman 24.600 metros cuadrados en el 30 Hudson Yards y 5.300 metros cuadrados en el 55 Hudson Yards.

Al hablar del proceso de expansión que tiene en marcha en la ciudad de Nueva York, desde Facebook se consideró importante que el nuevo espacio de oficinas estuviera situado “en el corazón de una comunidad vibrante que ofreciera acceso a las artes, la cultura, los medios y el comercio”. Hudson Yards cuenta con un nuevo centro comercial de lujo y un centro cultural que funciona a la vez como teatro y museo. También priman la red de transporte.

Google, por su parte, tiene planes más ambiciosos incluso. Está en proceso de duplicar su presencia en Manhattan, hasta los 20.000 empleados. En su caso negocia desde hace meses ocupar el edificio de la Terminal St. John en el West Village, más próximo a la sede que ocupa desde hace años en Chelsea. Ahí la filial de Alphabet acaba de adquirir además por 2.400 millones el edificio de las galletas Oreo, donde está también el popular Chelsea Mark.

Sigue leyendo

Tendencias